LA VACA QUE SE SUBIÓ A UN ÁRBOL
Tina no es como otras vacas. A ella le encanta explorar, descubrir y soñar. ¿Podrá enseñar a sus hermanas que en la vida hay más cosas que comer hierba?
LA VACA QUE SE SUBIÓ A UN ÁRBOL nos presenta una gran moraleja: enseña a los pequeños a no ponerse límites, a buscar nuevas experiencias y a abrir sus horizontes, a pensar ‘si quiero, puedo conseguirlo’. Es un cuento que nos enseña a no conformarnos y a perseguir con perseverancia nuestros sueños.