Este juego de mesa anima a los niños y niñas a desarrollar habilidades cognitivas y sociales clave a través de un juego por turnos atractivo.
Los jugadores trabajan hacia un objetivo compartido o individual: ayudar a uno de los caracoles a llegar al final del tablero. En el camino, se encuentran con casillas que avanzan o retrasan el progreso, fomentando la toma de decisiones, el reconocimiento de números y la adaptabilidad. Ya sea jugado de forma cooperativa o competitiva, el juego apoya el turno, la paciencia y el pensamiento estratégico en un formato divertido y accesible.
Recomendado desde los 3 años.
De 2 a 4 jugadores y/o jugadoras.
Tiempo de juego estimado: 15 minutos.
Contiene un tablero de juego de cartón, 4 piezas de caracol de madera, 1 dado de madera.